Una de las transformaciones más profundas
Los últimos datos de la Organización Internacional de la Viña y el Vino muestran un escenario marcado por la reducción continuada de la superficie de viñedo, una producción claramente inferior a la media histórica y un desplome progresivo del consumo mundial, que en 2025 cayó hasta los 208 millones de hectolitros, el nivel más bajo desde 1957.
El retroceso del viñedo mundial refleja un ajuste estructural del sector. La superficie global cultivada descendió por sexto año consecutivo hasta situarse en torno a los siete millones de hectáreas. Países históricamente productores, como Francia, Estados Unidos o Australia, han acelerado programas de




