Y, a pesar de todo, hay grandes posibilidades
Hay viticultores y bodegueros a los que las cosas les están yendo muy bien en estos últimos tiempos. Quienes con su trabajo son capaces de obtener unos ingresos dignos con los que cubrir costes y obtener un beneficio que permita rentabilizar la inversión y el riesgo que conlleva su actividad.
Y, aunque no sería capaz de concretar cuántos de esos hay (no muchos, desde luego, a juzgar por el desánimo con el que me voy encontrando y la incertidumbre reinante sobre lo que nos puede deparar el futuro). Por más que repitan insistentemente, no sé si porque se lo creen




