Una fotografía monocromática
Los datos de agosto dibujan una fotografía del sector vitivinícola español en la que se observan dos realidades bien diferentes, un adelanto clamoroso de la vendimia, que encuentra su explicación en las condiciones meteorológicas bajo la que se ha desarrollado la campaña. Y unas utilizaciones, con el consumo como elemento vertebrador que mantiene la tendencia negativa iniciada ya hace demasiados meses y a la que no acertamos a fijar su suelo; junto a unas exportaciones que se están viendo afectadas por la globalización de ese problema que acucia al consumo mundial.
El adelanto de las vendimias se puede ver claramente





