Por un bien mayor
No corren buenos tiempos para el sector vitivinícola.
Lo cierto es que para ninguno.
La llegada al poder del país más poderoso del mundo del presidente Trump ha hecho saltar por los aires el orden mundial que hemos venido construyendo, cuando menos, desde la Segunda Guerra Mundial. Principios tan básicos como la legalidad y el respeto a los acuerdos firmados han sido dinamitados, los contrapoderes definidos para que esto no sucediese aniquilados y, a modo de matón de colegio, las amenazas de invasión y las venganzas y represalias en forma de aranceles se imponen. Poniendo en peligro el equilibrio mundial de





